Gusanita
18-06-2005 18:06:20

Nos hemos hecho mayores. La vida nos ha ido llenando de obligaciones. Cada vez es más difícil encontrar un momento para estar juntos. Para disfrutar de la mutua compañía. Por eso, cuando lo conseguimos y por alguna razón se estropea y tenemos que dejarlo, la desilusión es mayor.
Esta vez quería aprovechar la ocasión para celebrar algo muy especial para mi pero no pudo ser. Fue a causa de ella. Se enredó con otra cosa. No podía ya venir. Que lastima.
Así que no pudo ser. No. Y no pudo ser porque nada puede ser sin ella. Nada. Hay veces que la vida se despierta de buen humor y, por alguna extraña razón decide hacerte un regalo. Ella es mi regalo. Un regalo maravilloso. Inabarcable.
Me pierdo en su sonrisa, en su mirada. Es tan hermosa que no sabría que palabras usar para describirla. Palabras, la miro y me quedo sin ellas. Y así, mudo, estaría horas mirándola. Es como es. Contradictoria pero firme. Dubitativa pero segura. Y siempre cierta. Siempre de verdad.
Es lo que nunca he tenido, más que una hermana y, como dice la canción, lo que nunca tendré. O sí, si que la tengo, porque forma parte de mí. Una parte tan importante...
Como dice Adelaida García Morales, lo que siento por ella “es más que amor y a lo que aún no sé que nombre dar.” Por eso no hay nada que importe. Anulamos la cita y buscaremos otro día y así hoy me da una excusa para poder hablar de ella. Tan dulce, tan dulce, como la chuche de un niño, de este niño. Mi dulce gusanita.
Categoría: Personal 3 Comentarios 0 Referencias 1039 Lecturas
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