La mirada y el recuerdo
06-06-2005 21:53:00

Antonio Gala, en un viejo artículo del País decía que, “el amante no tiene perspectiva, no sabe como es el ser que ama, está muy cerca”, así pues se supone que nos debemos alejar de aquello que amamos para tener una visión más real de las cosas. Pues va a ser que no.
Te puedes pasar la vida huyendo, pero el recuerdo siempre viaja contigo. Y, en el recuerdo, todo se acaba dulcificando, haciendo más hermoso. Esa puñetera memoria selectiva. Y cuando la realidad ya no existe, la mirada se centra en el recuerdo. Mi mirada es personal, seguro y, se supone subjetiva, también, pero es real. Existe. Y ¿quién dice que no sea cierta?.
Supongo que la única manera auténtica de conocer a alguien sería mirando a través de sus ojos, pero no es posible, así que siempre nos tendremos que conformar con aproximaciones.
Y que decir del valor de la mirada. Restamos valor a la que suponemos mediatizada por el cariño o el desprecio y, en cambio, valoramos la del desconocido. La que suponemos menos subjetiva. Que absurdo, ¿cómo podemos confiar más en el veredicto del desconocido qué en el de aquel que nos ama?. Racionalmente diremos, no, no es así, pero todos sabemos que es verdad.
Y por último el recuerdo, otra falsedad de nuestra memoria. Porque cuando el recuerdo regresa y se vuelve a concretar en realidad, esta siempre es mucho más hermosa. Aunque me parezca imposible, siempre es más hermosa que en mi recuerdo, siempre.
Categoría: Personal 1 Comentarios 0 Referencias 705 Lecturas
Referencias
Comentarios

Hecho con